Qué es un escapulario, para qué sirve y cómo se lleva

Escapulario de nácar con cadena lisa de acero dorada en los dos tamaños

El escapulario es uno de los signos de devoción más queridos de la tradición católica. Mucha gente lo lleva desde su primera comunión y no se lo quita nunca; otros lo reciben como regalo en un momento importante. Pero ¿qué es exactamente, de dónde viene y cómo se lleva hoy?

Qué es un escapulario

La palabra viene de escápula, el omóplato. En su origen, el escapulario era una prenda del hábito de algunas órdenes religiosas: una tira de tela que caía sobre el pecho y la espalda. Con el tiempo se convirtió en una versión pequeña que pueden llevar también los laicos: dos trocitos de tela unidos por dos cordones, uno que descansa sobre el pecho y otro sobre la espalda.

El más conocido es el de la Virgen del Carmen, vinculado a la Orden del Carmelo. En España es muy habitual que lleve en una cara la imagen de la Virgen del Carmen y en la otra el Sagrado Corazón de Jesús.

Qué significa y para qué sirve

El escapulario no es un amuleto: es un signo. Quien lo lleva expresa su consagración a la Virgen, su confianza en su protección y el compromiso de vivir como cristiano. Por eso se suele decir que nos acompaña «por donde vamos y por donde venimos».

Tradicionalmente, el primer escapulario lo impone un sacerdote, que lo bendice. Muchas familias aprovechan la primera comunión para hacerlo.

El escapulario de tela y la medalla escapulario

Desde 1910, la Iglesia permite sustituir el escapulario de tela por una medalla escapulario que lleve en un lado el Sagrado Corazón de Jesús y en el otro a la Virgen. Es más cómoda, aguanta el agua y el uso diario, y se puede llevar como una joya.

De ahí nacen los escapularios que se llevan al cuello como un colgante, con los dos paneles juntos delante, y las pulseras escapulario.

Cómo se lleva un escapulario hoy

  • Al cuello, como gargantilla. Es la forma más habitual. Los escapularios de nácar con cadena de acero se pueden llevar todos los días y mojarse sin problema.
  • En medalla. Si buscas algo más discreto, la medalla de acero con el escapulario reúne las dos imágenes en una sola pieza.
  • En pulsera. Las pulseras escapulario son cómodas para quien no lleva nada al cuello, y las elásticas son un detalle muy bonito para los invitados de una comunión.

Cómo elegir uno para regalar

Piensa en cómo lo va a llevar la persona. Para una niña o un niño de comunión, un escapulario de nácar con cadena lisa en tamaño pequeño es sencillo y dura años. Para alguien que quiere una pieza con más presencia, el escapulario con cadena rosario o el de cristal facetado. Y si va a estar en contacto con el agua o el deporte, mejor todo de acero.

Si quieres saber más sobre su origen, lee el escapulario de la Virgen del Carmen: origen y significado.